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Abadías | Rochefort (B)

Abbaye Notre-Dame de Saint-Remy
B-5580 Rochefort
tel. +32 (0)84 22 01 40 ~ fax +32 (0)84 22 10 75
www.trappistes-rochefort.com

 

La Abadía Notre-Dame de Saint-Remy, en Rochefort, fué fundada en 1230. Pertenece a la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia, denominado Trapense debido a sus vínculos históricos con la Abadía de la Trapa, en Francia, y del papel de ésta en la reforma del Orden Cisterciense al siglo XVII. Durante su historia, la Abadía fué varias veces devastada pero, fiel al blasón de Dom Philippe Lefèvre “Curvata, resurgo” (Curvada, me levanto), siempre ha encontrado la fuerza de levantarse.

Situada en un amplio valle al pié de una colina enselvada que la separa de Rochefort, la Abadía es un verdadero oasis de paz. Impresiona por el ambiente recogido, que favorecen sus edificios de distintas épocas y su medio ambiente natural. Guardó, como pocos monasterios antiguos, su cuadro, su espíritu y su atmósfera que encanta hoy día, como lo era antiguamente. Se hicieron recientemente trabajos de restauración con el fin de devolver la austera simplicidad propia al espíritu de Cîteaux y San Bernardo. La iglesia de la abadía lo ilustra de forma muy bonita.

Para preservar el clima de soledad indispensable para la vida contemplativa, no se autoriza la visita de la Abadía. Pero la iglesia sigue siendo accesible a las personas que desean recogerse.

Viviendo de su trabajo y sacando de él la posibilidad de aliviar numerosas necesidades sociales, la comunidad monástica de Saint-Remy eligió insertar su actividad económica en el sector agroalimentario. Por ello hace, desde siglos, una cerveza trapense que se ha hecho muy famosa. Se limita voluntariamente la producción. Este brebaje de alta calidad debe probarse con sabiduría y sobriedad: está entonces en condiciones de favorecer comparto y amistad.

La cervecería representa la fuente principal de las rentas (se elabora cerveza a Saint-Remy desde el siglo XVI!). Modernizadas en 1952, las instalaciones permiten producir una cerveza de fermentación alta. Un equipo de laicos competentes participa eficazmente con los monjes en la producción. Se permanece en límites de producción fijados según las verdaderas necesidades más bien que según la ley del mercado. La Comunidad dispone así de una estabilidad económica que le permite desempeñar su papel espiritual preservandose al mismo tiempo de los avatares de la economía.